lunes, 16 de julio de 2012


Conozca de qué Ues son los mejores y peores egresados de Pedagogía

Aunque los resultados de la Prueba Inicia en general fueron bajos, hubo algunas instituciones que lograron destacar, incluyendo tradicionales y privadas.

SANTIAGO.- Pese al mal desempeño general que tuvieron los egresados de Pedagogía en la prueba Inicia, hubo algunas universidades que lograron destacar.

Es el caso de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde el 72% de los egresados de Educación Básica alcanzó un nivel "aceptable" y un 16% "sobresaliente" en el test de conocimientos disciplinarios, que mide el manejo de los contenidos que éstos deben enseñar a los alumnos. Mientras que sólo el 12% obtuvo un nivel "insuficiente".

En el segundo lugar en la tabla –si se considera sólo a las instituciones donde al menos 21 alumnos rindieron el test– se situó la Universidad de Concepción, con 63% "aceptable" y 37% "insuficiente"; seguida por la Universidad Católica de Valparaíso, con un 62% de "aceptable" y 38% "insuficiente"; y Diego Portales, con 60% "aceptable" y 40% "insuficiente".

En el resto de las instituciones más del 50% de los evaluados se ubicaron en el nivel "insuficiente". De éstas, el peor resultado fue el de la Universidad del Mar, donde el 94% obtuvo nivel "insuficiente" y sólo un 6% "aceptable"; luego se ubicó el Instituto Profesional de Chile con un 92% de "insuficiente" y un 8% de "aceptable"; y la Universidad Bernardo O'Higgins con 91% "insuficiente" y 9% "aceptable".

En el caso del test de conocimientos pedagógicos, que mide las habilidades de los docentes para enseñar, los resultados fueron un poco más altos. El mejor resultado lo obtuvo la Universidad Diego Portales, donde el 58% obtuvo un nivel "aceptable" y un 42% "sobresaliente"; seguida por la Universidad de Concepción, con un 73% de "aceptable", 24% "sobresaliente" y sólo un 2% "insuficiente.

En tercer lugar se ubicó la Pontificia Universidad Católica con 54% "aceptable", 42% "sobresaliente" y sólo 4% "insuficiente"; luego la Universidad Católica de Valparaíso con 77% "aceptable", 19% "sobresaliente" y 4% "insuficiente"; y la Universidad Alberto Hurtado con 75% "aceptable", 15% "sobresaliente" y 10% "insuficiente".

En la parte baja de la tabla se volvió a ubicar la Universidad del Mar, ya que el 76% de sus alumnos obtuvo "insuficiente"; luego la Universidad Bernardo O'Higgins, con 70% "insuficiente"; el Instituto Profesional de Chile, con 68%; la Universidad de Las Américas con un 67%; y la Universidad de Antofagasta con 63% "insuficiente".

Si se consideran sólo a las instituciones donde 20 o menos alumnos rindieron la prueba, destaca la Universidad de Santiago, con un 82% de "aceptable" y un 18% "sobresaliente" en el test de conocimientos disciplinarios; y la Universidad de Magallanes, con un 80% "aceptable" y 20% "sobresaliente" en conocimientos pedagógicos.

En la vereda opuesta se situó la Universidad Central, donde el 100% obtuvo "insuficiente" en conocimientos disciplinarios; y el Instituto Profesional Ipege, con 88% de "insuficiente" en conocimientos pedagógicos.

Al analizar el desempeño de las universidades, el ministro de Educación, Harald Beyer, sostuvo que "en general, hay un resultado bastante heterogéneo, hay universidades del Consejo de Rectores y privadas con resultados insuficientes y al mismo tiempo universidades privadas y del Consejo de Rectores con resultados positivos".

De todas formas, se debe considerar que la rendición de la prueba es voluntaria, por lo que "los resultados no son representativos de todo el universo de los egresados de Educación Básica y Educación Parvularia", advirtió Beyer.

Este año fueron 49 las instituciones que participaron en el proceso, de las 59 que fueron invitadas por el ministerio.

De que hablamos cuando hablamos de constructivismo
Gomez -Granell, C, Coll, C.(1994).




Resumen
En el artículo se hace un estudio sobre los supuestos teóricos del constructivismo, para comprenderlo desde la epistemología y la pedagogía. En la primera parte se describen tres posturas constructivistas relevantes (constructivismo radical, piagetiano y social), como condición necesaria para explorar la posibilidad de ir caracterizando una epistemología constructivista y evidenciar las dificultades epistemológicas que la contemplan. En la segunda parte, el constructivismo como teoría pedagógica, se realiza un acercamiento a la pedagogía constructivista, en el que se muestran los aportes de aquel a la enseñanza. Además, se señalan algunas objeciones de tipo pedagógico, que con relación al tema conviene dejar en claro. Finalmente, estableciendo una relación desde lo epistemológico y pedagógico del constructivismo, se considera que no es una teoría de la enseñanza, sino un modo de plantear los problemas epistemológicos e intentar resolverlos. El trabajo no pretende caer en simplificaciones propias del constructivismo, sino resaltar aspectos positivos que posee, como el de subrayar la importancia de una actitud activa en el aprendizaje.
Palabras clave: Constructivismo, epistemología, teoría educativa, pedagogía, didáctica, estrategias pedagógicas.

Piaget defiende una concepción constructivista de la adquisición del conocimiento que se caracteriza por lo siguiente:

-Entre el sujeto y el objeto de conocimiento existe una relación dinámica y no estática. El sujeto es activo ante lo real, e interpreta la información proveniente del entorno.
- Para construir conocimiento no basta con ser activo frente al entorno. El proceso de construcción es un proceso de restructuración y reconstrucción, en el cual todo conocimiento nuevo se genera a partir de otros previos. Lo nuevo se construye siempre a partir de lo adquirido, y lo trasciende.
-El sujeto en quien construye su propio conocimiento. Sin una actividad mental constructiva propia e individual que obedece a necesidades internas vinculadas al desarrollo evolutivo, el conocimiento no se produce.

Es, pues, evidente que muchos de los principios asumidos hoy por el constructivismo estaban ya presentes en la teoría piagetiana. Sin embargo, la concepción constructivista piagetiana implica algunas limitaciones importantes que conviene señalar.

En primer lugar, la teoría piagetiana se ha ocupado fundamentalmente de la construcción de estructuras mentales y ha prestado escasa o nula atención a los contenidos específicos. Los trabajos de Piaget y sus colaboradores se han centrado en la génesis de estructuras y operaciones de carácter lógico  (conservación, clasificación, seriacion, reversibilidad, etc.), cada vez más complejas y potentes, que dotan al individuo de una mayor capacidad intelectual y, por lo tanto, le permiten una mayor aproximación a objetos de conocimiento más complejos. Piaget estaba interesado en identificar, describir y explicar principios y procesos generales de funcionamiento cognitivo (asimilación y acomodación, equilibracion, toma de conciencia, etc.). Las situaciones particulares, los contenidos concretos utilizados para investigar unos y otras, son casi siempre un recurso metodológico, y rara vez devienen objetos de estudios en sí mismos.
En segundo lugar, para Piaget el proceso de construcción del conocimiento es un proceso fundamentalmente interno e individual, basado en el proceso de equilibracion, que la influencia del medio sólo puede favorecer o dificultar. El diálogo se establece entre sujeto y objeto, y la mediación social no constituye un factor determinante, ya que la construcción de estructuras intelectuales progresivamente más potentes obedece, en último término, a una necesidad interna de la mente.
 Estos dos hechos, fundamentalmente, han conducido a que las propuestas pedagógicas basadas en la teoría de Piaget presenten a menudo algunos graves inconvenientes, ya puestos de manifiesto y criticados en numerosas ocasiones, como cuando se propone lo siguiente:
 - Que el objetivo de la enseñanza es favorecer la construcción de estructuras de pensamiento (clasificación, conservación, seriación, etc.), ya que es el dominio de dichas estructuras lo que permite la comprensión de los diferentes contenidos.
 - Que los alumnos y alumnas deben construir su propio conocimiento a través de un proceso de descubrimiento relativamente autónomo, en el que el papel del profesor es proponer experiencias y situaciones que ayuden en ese proceso.

En suma, las propuestas pedagógicas inspiradas en el constructivismo piagetiano se caracterizan fundamentalmente por la poca atención prestada a los contenidos y a la interacción social (y, como consecuencia, a la instrucción).


La construcción del significado y el papel del contenido

 Desde diferentes posiciones, la idea de que los procesos de aprendizaje están vinculadas a dominios y contenidos específicos ha sido dominante en los últimos años en la investigación psicológica y didáctica. Algunos trabajos realizados desde el marco mismo de la orientación piagetiana (Ferreiro y Teberosky, 1979; Vergnaud, 1981; Gómez-Granel, 1985, etc.) sobre el aprendizaje de la lectoescritura o de diferentes nociones matemáticas; la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel; los numerosos estudios sobre las ideas previas o las concepciones alternativas de alumnos y alumnas; los estudios de la psicología de la instrucción sobre resolución de problemas o sobre comparación del conocimiento de sujetos novatos y expertos en diversos contenidos; las concepciones que defienden la modularidad de la mente, etc., coinciden en señalar que, sin que ello indique que no se construyen capacidades de índole general, el conocimiento se adquiere de forma específica en diferentes dominios (lenguaje, notación matemática, biología, física, etc.) que presentan características diferenciadas.

En el caso concreto de le investigación realizada en el campo de la didáctica o la psicología de la instrucción, este hecho, junto con la aceptación del principio básico constructivista de que todo conocimiento nuevo se construye a partir de otro anterior, ha dado como resultado que hoy poseamos una abundante información sobre las ideas o concepciones de los alumnos y alumnas acerca de los diferentes contenidos escolares, así como sobre las representaciones de los sujetos en los diferentes dominios del conocimiento.

La idea fundamental que subyace a la mayoría de estos trabajos, con independencia de que hayan sido realizados en el marco de la investigación didáctica o de la psicología de la educación o la instrucción, es la de que el conocimiento de las ideas y las representaciones de los alumnos y alumnas sobre los contenidos que son objeto de aprendizaje escolar es sumamente importante para mejorar la enseñanza de dichos contenidos y la práctica educativa en general.

Sin duda, todos estos trabajos han contribuido a poner de relieve la importancia del contenido en los procesos de aprendizaje y han aportado una abundante información sobre las concepciones e ideas de los alumnos y alumnas. Pero de la misma manera que no basta con conocer procesos generales de aprendizaje para enseñar matemáticas o lengua, tampoco parece que la exhaustiva descripción de dichas ideas y concepciones sea suficiente para conseguir uno de los objetivos más importantes de todo proceso de enseñanza y de aprendizaje, es decir, como cambiarlos para que se ajusten progresivamente a las ideas y concepciones del conocimiento científico que intentamos enseñar a nuestros alumnos y alumnas. Sabemos mucho acerca de las ideas de los alumnos, pero muy poco acerca de como cambiarlas. Y sin embargo, sabemos también que uno de los retos fundamentales del constructivismo es el de explicar como se produce el cambio cognitivo, la adquisición de nuevos conocimientos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

Hacia una integración de lo individual y lo social

Como señala J. L: Pozo (1993), el carácter excesivamente descriptivo de los trabajos sobre concepciones alternativas y el mayor interés de la investigación psicológica por describir procesos cognitivos subyacentes al pensamiento, que a los procesos de enseñanza y aprendizaje, hacen que el problema del cambio cognitivo siga constituyendo la asignatura pendiente de la concepción constructivista.

Desde nuestro punto de vista, una de las razones fundamentales que subyace a esta dificultad sería el olvido del componente sociocultural y contextual de la construcción del conocimiento. Al igual que hiciera Piaget, la mayor parte de la investigación psicológica y didáctica ha seguido centrada en una perspectiva individual, olvidando el hecho de que cualquier conocimiento se genera en un contexto social y culturalmente organizado, tal y como señaló Vigotsky hace ya bastantes años.

Tradicionalmente, tanto en la investigación psicológica como en la práctica pedagógica, se ha considerado que el conocimiento es independiente del contexto en el que se adquiere, y que una vez adquirido un determinado conocimiento, este puede ser aplicado a cualquier situación. Así por ejemplo, si un alumno sabe sumar y restar, deberá poder resolver cualquier problema de suma y resta que se le presente en cualquier situación, sea esta escolar o de la vida real. Sin embargo, numerosos trabajos en el campo de la investigación sociocultural han puesto de manifiesto, por ejemplo, que las mismas personas que fracasan en tareas y pruebas clásicamente escolares de matemáticas pueden ser muy competentes en situaciones de actividad cotidiana que implican cálculos matemáticos idénticos. Lo que muestran estos y otros trabajos es que todo conocimiento se construye en estrecha interrelación con los contextos en los que se usa, y que, por lo tanto, no es posible separar los aspectos cognitivos, emocionales y sociales presentes en el contexto en el que se actúa. Como afirman Newman, Griffin y Cole (1991), el cambio cognitivo constituye tanto un proceso social como individual

Todos estos planteamientos están teniendo claras repercusiones en el planteamiento del paradigma constructivista. Por un lado, y como señala J: L Pozo (1993), deberíamos desestimar la idea de que el cambio conceptual consiste en cambiar o sustituir una idea por otra mejor y consistentemente aplicable a cualquier otra situación. La investigación sobre el cambio cognitivo debería orientarse hacia el estudio de las formas en que las personas construyen, usan o activan sus conocimientos en función del contexto. Posiblemente, como afirma Wertsch (1991), en un mismo sujeto coexisten formas distintas de actividad mental, de forma que manifiesta unas u otras en función del contexto.

Por otro lado, la perspectiva contextual implica la idea de que los procesos de cambio cognitivo deben de ser estudiados en el contexto en el que se producen. De acuerdo con Resnicck, “la idea de que el pensamiento es independiente del contexto [...] subyace a la tradición psicológica experimental del aprendizaje y el pensamiento. Solamente si se piensa que el pensamiento se comporta de la misma manera en diferentes entornos, se puede esperar aprender algo acerca del mismo, observando la conducta en un entorno muy restringido y a menudo artificial” (Resnick, 1939; 11) Es obvio decir que la escuela constituye un entorno, un contexto específico en el que los proceso de enseñanza y aprendizaje se producen de una determinada manera y obedecen a metas específicas.

Desde una concepción constructivista que aboga por la importancia del contexto, el estudio de la actividad constructiva de los alumnos y alumnas se trasladaría del laboratorio al aula. En el aula, el conocimiento se construye gracias a un proceso de interacción entre los alumnos y alumnas, el profesor o profesora y el contenido. Estudiar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el contexto del aula implica, pues, analizar estos tres componentes de forma interrelacionada y no aislada. Es necesario analizar no solo la actividad constructiva de los alumnos y alumnas (ideas previas sobre el contenido, predisposición o motivación para el aprendizaje del mismo, etc.), sino también los mecanismos de influencia o de ayuda pedagógica (Coll y otros, 1992; Gómez-Granell y Moreno, 1992) que les permiten construir y actualizar sus conocimientos.

Es evidente que esta forma de abordar el estudio de los procesos de enseñanza y aprendizaje es complicada y presenta muchos problemas. Uno de ellos, por ejemplo, él de que al igual que tenemos abundantes descripciones de las concepciones de los alumnos y alumnas, pasemos a tener exhaustivas descripciones de la vida en las aulas. Para evitarlo, será necesario introducir elementos de control que permitan extraer resultados con un cierto grado de validez y de fiabilidad, y asegure un cierto grado de generalización.

Como contrapartida, este enfoque permite una mayor aproximación e integración entre teoría y práctica. No se trata de explicar los procesos cognitivos subyacentes a la adquisición de ciertos contenidos y aplicar estos resultados al aula, sino de explicar el proceso constructivo en el lugar en el que se produce. Creemos que ello puede contribuir en forma esencial a una mejor explicación de las formas de adquisición y construcción del conocimiento en la escuela y en las aulas.


Carmen Gómez-Granell pertenece al Instituto Municipal de Investigación Aplicada a la Educación (IMIPAE). César Coll Salvador es catedrático de Psicología de la Educación de la Universidad de Barcelona.



Estudio sostiene que uso del ranking bajará deserción

Académicos de la U. de Chile, Harvard y Chicago investigaron a 35 mil alumnos que ingresaron vía PSU y por admisión especial.
por E. Simonsen
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La decisión del Consejo de Rectores de incluir el ranking de notas en el próximo proceso de admisión a las universidades no ha estado exenta de polémica. A las declaraciones que consideran la medida como apresurada se suman otras que señalan que se estaría bajando la barrera de entrada a la universidad.
Pero un estudio, elaborado con datos de las 16 universidades públicas, viene a aportar nueva evidencia sobre el desempeño académico de los mejores alumnos, precisamente uno de los motivos que consideró el Cruch a la hora de tomar la decisión. La otra razón: la necesidad de mejorar la inclusión social de los planteles.
El estudio, elaborado por Dante Contreras, de la U. de Chile; Francisco Meneses, de la U. de Harvard, y Sebastián Gallegos, de la Universidad de Chicago, analizó el desempeño académico de más de 35 mil alumnos, que ingresaron en 2008 a las universidades estatales. Entre ellos figuraron los que entraron por cupo normal, quienes ingresaron a través de los cupos supernumerarios -vacantes especiales para los mejores alumnos de su colegio- y quienes, entrando por la vía formal, estuvieron en el límite del puntaje de corte.
La conclusión: después de cuatro años, los alumnos que ingresaron por el sistema de admisión normal (vía PSU) tuvieron tasas de retención de 69% promedio. En otras palabras, el 69% siguió estudiando al cuarto año. En cambio, la retención subió a 73% entre quienes entraron por la vía de cupos supernumerarios.
“Cuando analizamos las diferencias carrera por carrera, los supernumerarios tienen tasas de retención 10% más altas que sus pares”, dice Meneses, quien agrega que “al hacer la comparación con los alumnos que ingresaron justo en el puntaje de corte, la diferencia es aún más alta”.
Para Francisco Javier Gil, académico del programa de inclusión de la UC y Usach, incluir más alumnos vía ranking también generará un aporte para la universidad, al disminuir la tasa de deserción. “Cada estudiante que deserta es un fracaso para una universidad. Urge aumentar la titulación y la excelencia de las universidades chilenas, lo cual se logrará, en gran parte, siendo más exigentes en el acceso”, explica el académico.
Para él, uno de los impulsores del método del ranking, “solicitar un alto rendimiento académico sostenido durante cuatro años es más exigente que obtener un elevado puntaje PSU”.
Agrega que los alumnos que son los mejores de su curso tienen una alta motivación por el estudio, lo que finalmente redunda en su éxito en la universidad.
El estudio de Meneses, Contreras y Gallegos sostiene que el sistema de selección actual -basado en la PSU- es incapaz de predecir el desempeño que tendrán estos alumnos en la universidad y los limita, restringiendo su acceso a estos establecimientos.

La escuela de los latinoamericanos

DIVERSIDAD
[iNMIGRANTES] Más del 40% de los alumnos de la Escuela Alemania son extranjeros del barrio Yungay. Su equipo de vóleibol multicultural es campeón de la comuna.
por Por Natalia Ramos Rojas
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"HOY los niños salen de vacaciones, pero la mayoría sigue viniendo a los talleres de invierno que preparamos", dice Marcelo Ampuero, profesor de Educación Física de la Escuela Alemania, mientras atraviesa la multicancha del colegio y unos niños juegan una pichanga.
Ampuero trabaja hace 20 años en la escuela de educación básica de la calle Libertad, en el barrio Yungay. Gracias a su larga permanencia en el establecimiento ha sido testigo del evidente cambio en la última década.“Al principio teníamos dos alumnos peruanos y eran nuestra atracción. Hoy, casi la mitad de los niños son hijos de inmigrantes. Entre ellos se comentaban que aquí los recibíamos y empezaron a llegar”, cuenta el profesor.
La Escuela Alemania es uno de los establecimientos públicos con mayor porcentaje de inmigrantes del país. De las 345 matrículas, 143 son de niños de Perú, Ecuador, Colombia y República Dominicana. El peak se registró en 2008, con el 50,7% del alumnado extranjero. Este año, la cantidad se redujo al 41,4%, ya que ahora se han matriculado los hijos que los residentes extranjeros han tenido en Chile. Un ejemplo de esto, es que de los 25 apoderados del prekínder, solo tres son chilenos.
Como casi un centenar de alumnos son peruanos, hace cinco años que todos los lunes, junto al himno nacional y al del colegio, se canta también el de Perú.
Celebran la Independencia peruana y el 6 de octubre realizan el Encuentro de Integración Latinoamericana, donde invitan a todas las escuelas del sector con nombre de países para desarrollar actvidades en torno a la cultura y gastronomía de cada nación.
El 21 de mayo no se celebra; más bien, se conmemora sin resaltar los puntos de conflicto. “Este año hicimos una representación de la carta que Grau envió a la señora de Arturo Prat, comunicándole su fallecimiento. Es importante resaltar el hecho desde una visión de armonía”, cuentan los profesores del colegio.
Los más pequeños también hacen trabajos relacionados con los países y sus culturas. “A veces los niños me preguntan si estamos en Chile o en Perú”, cuenta Gloria Alfaro, parvularia de pre-kínder, mientras los niños disfrutan de una convivencia. En la cabecera de la mesa está Nicole, la única dominicana en todo el colegio.
Gracias a su diversa población estudiantil, es el único colegio en Chile que imparte el ramo Historia, Geografía y Ciencias Sociales de Sudamérica. La asignatura, aprobada por el Ministerio de Educación, profundiza en contenidos latinoamericanos y se dicta desde 2011 solo al séptimo básico, en dos horas extras a la jornada escolar semanal.
En el recreo, seis niñas que bordean los 13 y 14 años juegan vóleibol. Son parte del equipo que representa a la escuela en los Juegos Nacionales Escolares desde hace dos años y está compuesto por cuatro peruanas, dos chilenas y dos ecuatorianas.
En 2011 fue campeón provincial y venció a todos sus contrincantes a nivel comunal. “Son buenísimas. A los peruanos les gusta jugar vóleibol porque hace algunos años lo fomentaron a través de una campaña, entonces se masificó y se volvió popular. En Chile es un deporte más selectivo”, explica Ampuero, entrenador del equipo.
Este año, nuevamente salieron campeonas de Santiago y esperan llegar a la fase provincial, para dar la pelea en el regional sin morir en el intento. “Para una escuela de tan bajos recursos como nosotros, con gran parte de los niños en vulnerabilidad social, haber pasado todos estos niveles es increíble. Les fortaleció la autoestima. Antes se disminuían ante cualquier equipo, incluso antes de enfrentarlo. Ahora, se sienten seguras de sus capacidades”, dice Ampuero.
Valentina conversa con un grupo de niñas. Es chilena y se matriculó este año en séptimo, luego de que sus papás decidieran cambiarse de casa.
“Tengo amigos de todos los países y cursos. En mi otro colegio cada uno se juntaba solo con sus compañeros, pero aquí todos compartimos más”, dice, sin pasar por alto que al principio lo encontraba curioso.
“Después los conocí y al final son igual que nosotros”, reflexiona Valentina.
En el patio, Erly destaca por sobre los demás. Con solo 14 años mide 1,89 metro y quiere ser basquetbolista profesional. Mientras, juega con los niños que revolotean a su alrededor. Linda mira la escena desde el pasillo. Ambos son parte de la veintena de colombianos matriculados en la escuela. A ella su acento la delata. Llegó a Chile hace dos años gracias a un plan de refugiados. Lo que más le gusta es que puede ir y volver al colegio sin temor a los atentados de la guerrilla.
Linda habla y su amiga Ester la mira con atención. Es peruana y va un curso más abajo, en sexto. “Ella me saludó un día, le respondí y nos hicimos amigas. No importa que no vayamos en el mismo curso, ni que seamos de países distintos. La amistad no se niega”, asegura la pequeña colombiana, sonriendo.

Crédito con Aval del Estado: Próximo viernes vence plazo para que estudiantes firmen en banco

Conforme a las bases de la licitación financiera de este año, el beneficio será entregado por primera vez con una tasa de interés de UF+2% anual.

por UPI - 16/07/2012 - 12:00
El próximo viernes 20 de julio termina el plazo para que los 109.500 alumnos que fueron seleccionados este 2012 con el Crédito con Garantía Estatal o Aval del Estado, firmen la documentación legal en los centros de atención dispuestos por BancoEstado, aceptando formalmente la ayuda que solicitaron para cursar sus estudios superiores.
Así lo recordó la Comisión Ingresa, la institución pública que administra el beneficio y que dijo que quienes no cumplan con el trámite dentro de los plazos, perderán la asignación del crédito. 
Conforme a las bases de la licitación financiera de este año, el beneficio será entregado por primera vez con una tasa de interés de UF+2% anual. 
Los alumnos tienen que dirigirse a la institución financiera para firmar el documento y comprometerse en el pago en los plazos establecidos por ley. 
Se trata del último y crucial trámite que les permitirá recibir definitivamente el financiamiento que solicitaron para pagar sus estudios superiores. 
Los jóvenes pueden firmar su contrato de apertura de la Línea de Crédito en cualquiera de los más 40 puntos de atención dispuestos a lo largo del país por BancoEstado, institución financiera que ganó la licitación pública para administrar y otorgar los recursos de los seleccionados de este año.
Quienes aún no hayan realizado este paso, podrán informarse sobre las direcciones exactas y horarios de atención de cada sede de firma, digitando su RUT en el portal de Ingresa, donde se desplegará un mensaje personalizado con las indicaciones.
Antes de firmar el Crédito que solicitaron, los alumnos seleccionados deben validar sus datos personales, académicos y de contacto, ingresando al sitio web. 
Concluida esa etapa, deberán concurrir a los puntos de atención indicados en esa misma plataforma, para firmar su crédito. Sólo podrán concretar el trámite los seleccionados que tengan su cédula de identidad vigente (no se permite firmar con el carnet vencido o en trámite).



Estudio sostiene que uso del ranking bajará deserción

Académicos de la U. de Chile, Harvard y Chicago investigaron a 35 mil alumnos que ingresaron vía PSU y por admisión especial.
por E. Simonsen
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La decisión del Consejo de Rectores de incluir el ranking de notas en el próximo proceso de admisión a las universidades no ha estado exenta de polémica. A las declaraciones que consideran la medida como apresurada se suman otras que señalan que se estaría bajando la barrera de entrada a la universidad.
Pero un estudio, elaborado con datos de las 16 universidades públicas, viene a aportar nueva evidencia sobre el desempeño académico de los mejores alumnos, precisamente uno de los motivos que consideró el Cruch a la hora de tomar la decisión. La otra razón: la necesidad de mejorar la inclusión social de los planteles.
El estudio, elaborado por Dante Contreras, de la U. de Chile; Francisco Meneses, de la U. de Harvard, y Sebastián Gallegos, de la Universidad de Chicago, analizó el desempeño académico de más de 35 mil alumnos, que ingresaron en 2008 a las universidades estatales. Entre ellos figuraron los que entraron por cupo normal, quienes ingresaron a través de los cupos supernumerarios -vacantes especiales para los mejores alumnos de su colegio- y quienes, entrando por la vía formal, estuvieron en el límite del puntaje de corte.
La conclusión: después de cuatro años, los alumnos que ingresaron por el sistema de admisión normal (vía PSU) tuvieron tasas de retención de 69% promedio. En otras palabras, el 69% siguió estudiando al cuarto año. En cambio, la retención subió a 73% entre quienes entraron por la vía de cupos supernumerarios.
“Cuando analizamos las diferencias carrera por carrera, los supernumerarios tienen tasas de retención 10% más altas que sus pares”, dice Meneses, quien agrega que “al hacer la comparación con los alumnos que ingresaron justo en el puntaje de corte, la diferencia es aún más alta”.
Para Francisco Javier Gil, académico del programa de inclusión de la UC y Usach, incluir más alumnos vía ranking también generará un aporte para la universidad, al disminuir la tasa de deserción. “Cada estudiante que deserta es un fracaso para una universidad. Urge aumentar la titulación y la excelencia de las universidades chilenas, lo cual se logrará, en gran parte, siendo más exigentes en el acceso”, explica el académico.
Para él, uno de los impulsores del método del ranking, “solicitar un alto rendimiento académico sostenido durante cuatro años es más exigente que obtener un elevado puntaje PSU”.
Agrega que los alumnos que son los mejores de su curso tienen una alta motivación por el estudio, lo que finalmente redunda en su éxito en la universidad.
El estudio de Meneses, Contreras y Gallegos sostiene que el sistema de selección actual -basado en la PSU- es incapaz de predecir el desempeño que tendrán estos alumnos en la universidad y los limita, restringiendo su acceso a estos establecimientos.

La protesta de las jefas de hogar contra la U. del Mar

[La promesa] Son madres, dueñas de casa, que soñaban con un título y que ahora viven en la incertidumbre.
por Por Marcera Andrés
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Un sueño. Para Ana Durán era un sueño ser enfermera. Y a los 58 años, con cuatro hijos, vio una oportunidad. Por una amiga se enteró de un curso especial en la Universidad del Mar, en Maipú, para que las jefas de hogar que habían participado en programas comunales obtuvieran el título de técnico en enfermería. Las clases serían todos los sábados, durante dos años, de 9 a 18 horas, y el pago unos $ 45 mil mensuales en cuatro años. “Cuando niña nunca pude estudiar, porque en ese tiempo mandaban los padres. ‘¿Cómo va a estudiar enfermería? No, que sea secretaria’, me decían, y fui secretaria. Después llegaron los niños, nunca pude, y ahora que ya están grandes estaban todos orgullosos porque yo estaba estudiando en la universidad. Ahora se me vino todo abajo, mucha pena, es un sueño de siempre y no poder cumplirlo...”, se lamenta.
En su curso son 27 alumnas para quienes el sueño se transformó en un trago amargo desde que estalló el escándalo y los cuestionamientos contra la U. del Mar, entidad que es investigada por el Ministerio de Educación y la fiscalía por denuncias de irregularidades, desde problemas curriculares a económicos.
Ana vuelve a pisar la universidad para reunirse con algunas de sus compañeras y tratar de entender lo que pasará con ellas. Jacqueline Morgado (40) es una de las alumnas que ha golpeado puertas haciendo consultas. Cuenta que se acercaron a los dirigentes estudiantiles que no sabían de la existencia de este curso especial y que en el Ministerio de Educación tampoco tenían noticias sobre ellas, donde luego les advirtieron que su programa no cumplía con las horas necesarias para obtener el título y que aunque no es ilegal que ofrecieran este plan -ya que la universidad es autónoma-, ese tipo de cursos especiales en realidad son para quienes tienen una formación previa en el mundo de la salud.
Priscila Rodríguez (29), alumna del curso, recalca que cuando fue a consultar a la universidad “la jefa de carrera me dijo que era igual que la carrera de lunes a viernes, pero intensivo” y por eso vio una opción para salir adelante.
Hay más reclamos. Nora Méndez (44) dice que en su caso “fui a hacer una práctica, pero la supervisora de la universidad no fue jamás, así que la práctica está nula”. Por ella, que les devolvieran los dineros y se cerrara la universidad. Elizabeth Peña (30), agrega que “los profesores creían que algo sabíamos, que veníamos a convalidar, y nosotros veníamos en blanco. Se los dijimos y ellos decían: ‘estudien’”.
Ester Escobar (50) recuerda que “cuando supe de este curso fue como una puerta que se abría para mí, era salir de lo que siempre he hecho, ser dueña de casa”. Pero explica que comenzó a cuestionarse la falta de prácticas. “Yo estaba feliz, tengo un hijo de 15 años, él me veía como un referente, estaba llena de ilusiones, la oportunidad de mi vida para independizarme. Ahora tengo una tristeza muy grande, desilusionada, frustrada... no quiero hablar más, porque me emociono”, se disculpa.
Ana María León (48) esperaba graduarse este 28 de julio, pero cuenta que “ahora quedó todo en nada, estamos súper defraudadas. Creo que las autoridades no sé por que están tan calladas y tranquilas, esto lleva un tiempo y no hemos visto solución. Nos mienten, aquí nos han dicho que esto va a seguir, que se va arreglar. No sabemos qué hacer”.
Elizabeth Pizarro (35), quien ingreso al curso buscando dar un mejor futuro a sus dos hijos, pide “que nos congelen los pagos, si nos pudieran reconocer en otro lado sería genial, porque si no, lo único que vemos es que hay que empezar de cero en otra parte”.
Consultado sobre la situación de este curso para jefas de hogar, el director académico de la sede Maipú de la U. del Mar, Antonio Tapia, señaló que no podían referirse al tema hasta que termine la investigación del Mineduc.
Para estas mujeres cuesta volver a creer. No saben si seguir estudiando o dar por terminado el sueño. Se organizan para presentar reclamos al Sernac y demandas. Jacqueline insiste en que “queremos ser buenas profesionales, salir adelante, pero nos están aplastando”. Mientras que a Ana Durán le gustaría que las autoridades las escucharan, pero cree que “en este momento son todos sordos. Si no se preocupan por los más jóvenes, dudo que se preocupen por nosotras. Ojalá se pusieran las manos en el corazón, por el sacrificio que hemos hecho para poder sacar un cartón”.